limpieza y renovación:
un dúo ganador

Por un lado, el limpiador facial de Skinclinic, para limpiar lo justo, sin resecar en exceso la piel, y además en formato de 250 ml, te costará terminarlo porque necesitas muy poca cantidad (como un guisante). Al aplicarlo sobre la piel húmeda, hace espuma muy rápido y deja tu piel preparada para el siguiente paso.

Por otro lado, un scrub, apto para todo tipo de piel, únicamente hay que variar el número de aplicaciones semanales; una vez para las pieles más secas, y 3 ó más para las más grasas.

Se aplica sobre la piel limpia y humedecida, una pequeña cantidad (dos guisantes), y se masajea suavemente. Contiene pequeñísimas partículas de sílice que ayudan a la renovación de la capa córnea, sin producir irritaciones.